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Civilizaciones

Publicado en agosto 13th, 2018 | by oscar

SIGIRIYA (LA ROCA DEL LEÓN)

En la provincia central de Sri Lanka, a unos 25 kilómetros de Dambuya, en pleno corazón del denominado triángulo cultural del país asiático compuesto por Anradhapura, Polonnaruwa y Sigiriya, se eleva una enorme roca, antigua huella de un volcán extinto en cuya superficie, desde tiempos ignotos, el ser humano sintió de cerca la energía de un lugar privilegiado y dominador en las alturas.

La roca del León se encuentra dentro del impresionante yacimiento arqueológico de Sigiriya cuyos restos, hoy día, nos muestra la fantasía y el ingenio derrochador de los constructores y arquitectos del rey Kasyapa, quién en el siglo V d.C ordenó la construcción de su impresionante residencia palaciega en lo alto de la roca a 370 metros sobre el nivel del mar.

Desde tiempos prehistóricos, Sigiriya fue un lugar de encuentro y asentamientos humanos, teniendo constancia de sus cavernas ornamentadas y preparadas gracias a donaciones de los fieles budistas, que fueron utilizadas como monasterio en el siglo III, aunque al menos 5000 años atrás, ya habría sido un lugar de poder para los primigenios habitantes de la región.

Su magnífica ubicación dominante ante la bastedad de una planicie revestida de verde floresta, sirvió para que las edificaciones palaciegas sirvieran a la vez como fortaleza militar en época de conflictos, los cuales no fueron pocos ni menores por las disputas territoriales y dinásticas que regaron con sangre la antigua Roca del León.

Los restos arqueológicos de Sigiriya fueron descubiertos en 1908 por el explorador británico Jonh Still tras la colonización de los territorios conocidos por aquel entonces como Ceilán por la corona inglesa.

El arqueólogo srilanqués Serenat Paranavithana, descifró los textos antiguos y los hizo públicos en Oxford bajo el título de “Los glifos de Sigiri”, así como su afamada obra: historia de Sigiriya, con la que puso en el mapa todo el conjunto histórico de la roca del León de Sigiriya.

El mayor número de visitantes que se desplazan por las galerías y estancias de Sigiriya quedan sorprendidos ante la magnitud de las instalaciones palaciegas. Se puede caminar por los amplios jardines, admirarse con los frescos y murales que decoran las murallas, terrazas y ese pueden apreciar los numerosos estanques regados por cisternas y fosos aún repletos de agua en los que los cocodrilos, tiempo atrás, campaban a sus anchas rodeados por pequeños muros de piedra.

Los monumentos que destacaron por encima de todo en Sigiriya y que le dieron el nombre a la roca fueron las dos enormes esculturas de león, centinelas de piedra de enladrillado rojo que guardaban las puertas de entrada y subida al palacio real. Hoy día sólo quedan las enormes garras de uno de ellos, y sirven para hacernos una idea de lo impresionante que tuvo que ser observar tan descomunales monumentos.

Entre las garras se encuentran las escaleras de ascenso al palacio, recorrido en el que se pasa por terrazas bellamente pintadas con frescos de hermosas mujeres con torsos desnudos datados en el siglo V, y que supuestamente son ninfas celestiales, concubinas del rey o representaciones pictóricas de la diosa Tara, importante figura del budismo tántrico.

Se estima que en todo el complejo había cerca de 500 grabados, pero han sido muy pocos los que se han conservado. En la actualidad, las escaleras que ascienden hasta las terrazas superiores del palacio están cubiertas con una malla metálica que protege al visitante, y múltiples elementos de seguridad como barras de hierro y agarraderas que hacen más llevadera la incómoda subida, que nos da la idea de cómo habría sido ascender en la época de esplendor del palacio y sobre todo cómo hicieron para construirlo y llegar a pintar los murales que hoy se pueden ver en piedras de ubicación inaccesibles.

El yacimiento arqueológico de Sigiriya forma parte del patrimonio de la humanidad de la UNESCO desde el año 1982, y es uno de los iconos turísticos más destacados de Sri Lanka. El mejor lugar para apreciar la magnífica ubicación de la roca del León es ascendiendo a su pequeña hermana la roca Pirudangala, que se sitúa justo en frente y ofrece maravillosas vistas de Sigiriya con atardeceres inolvidables.


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Investigador y narrador por mero gusto y razonamiento excesivo de acontecimientos presentes y pasados. Sígueme en Facebook: Said Castillo



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